Parroquia San Miguel Arcangel- Cabo Rojo P.R.
Búscanos en Facebook
  • Inicio
  • Nuestra Parroquia
  • Horarios
  • Lecturas del Domingo - Avisos
  • Vida Parroquial - Fotos y Videos
  • Blog - Fe Viva
  • Contáctenos

Comentario al Evangelio del 7 de junio de 2026 - Corpus Christi

6/7/2026

0 Comentarios

 
Por:  Alejandro Carbajo, C.M.F.
https://www.ciudadredonda.org

​
Queridos hermanos, paz y bien.

El tiempo ordinario en la liturgia no es un tiempo aburrido. Para muestra, un botón. Hoy celebramos la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. El mayor regalo que el Señor nos dejó, para que no pasáramos hambre en nuestro camino terrenal.

Gracias a la liturgia traemos a nuestra memoria cosas importantes. Hacemos como el pueblo de Israel en la primera lectura: “recordar” (así empieza la lectura) y “no olvidar” (así termina). Puestos a recordar, podemos recordar momentos importantes de nuestra vida. podemos recordar nuestra primera Comunión, la primera vez que recibimos “el Cuerpo de Cristo”, que hoy celebramos. Podemos recordar muchas más cosas: otros sacramentos que hayamos recibido (el del matrimonio, por ejemplo, o la Confirmación); momentos de nuestra vida donde nos hemos “encomendado” a Dios, por una u otra razón, y que nos han marcado; momentos vividos en familia, con los amigos… Volvemos a pasar por el corazón tantas cosas en las que hemos descubierto a Dios cerca de nosotros y le damos gracias por todo ello. “No sea que te olvides del Señor tu Dios que” ha hecho muchas cosas por ti y por mí. Hoy y siempre, la Eucaristía tiene un profundo sentido de acción de gracias por descubrir la cercanía de Dios en nuestras vidas.

Pero además de recordar, podemos hacer más cosas. Podemos mirarnos los unos a los otros, los que estamos aquí, sentados juntos, alrededor de la mesa del altar. Dice San Pablo que el pan y el vino que compartimos nos une a todos, porque “aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan”. ¿Se puede decir de nosotros que formamos “un solo cuerpo”, que hay unidad entre nosotros? ¿O pesan más nuestras divisiones, nuestras exclusiones y nuestros favoritismos? Es más, ¿se puede decir que ese pan que comemos todos crea en nosotros una unidad de vida con Aquél a quien recibimos? ¿O simplemente estamos “cumpliendo” y ya está? ¿Tiene que ver algo nuestra vida de lunes a sábado con lo que aquí celebramos el domingo? Porque no se puede ser creyente sólo de doce a una los domingos.

Por tanto, una segunda cosa importante hoy será sentirnos llamados a vivir esa unidad y esa fraternidad que Jesús nos propone cuando parte el pan, que es su Cuerpo, y reparte el Vino, que es su sangre. Pero no sólo aquí y ahora, que miramos al que está a nuestro lado y debemos reconocer a un hermano, sino también allá donde desarrollamos nuestra vida de cada día, donde se nos presenta el reto de vivir esa unidad y esa fraternidad con las personas con las que convivimos diariamente.

Finalmente, en el Evangelio vemos las reacciones de un grupo de gente que quieren hacer rey a Jesús porque les ha dado de comer (después de hacer el milagro de los panes y los peces). Jesús les revela el verdadero sentido de ese milagro que ha hecho entre ellos, no para que lo hagan rey, sino porque Él es algo más que un rey o un político bueno que alimenta a su pueblo, Él es el Mesías, “el Pan Vivo que ha bajado del cielo”, es más, “el que come de este Pan vivirá para siempre”.

Para comprender este misterio, hay que comenzar por preguntarse: ¿De qué tengo yo hambre? Tenemos siempre tantas cosas que hacer. Incluso en vacaciones. Siempre con prisa de un sitio para otro. Conjugamos el verbo “tener que” docenas de veces al día. Y vamos a muchas partes, y hablamos con mucha gente, y… ¿Cuántas de las cosas y cuáles nos llenan realmente? Estamos en un mundo lleno de comodidades y avances tecnológicos, donde todo debiera ser más fácil, y el hombre más feliz. Y sin embargo… El hombre se siente más solo que nunca. Incluso en la familia y con los amigos nos guardamos eso que es más nuestro, porque no siempre nos atrevemos a compartirlo: ilusiones y temores, alegrías, esperanzas, sentimientos, penas, necesidades profundas… Todo eso se queda encerrado en lo más hondo de nosotros.

Puede que sintamos la necesidad de vivir una vida que valga la pena, que nos llene, pero no tenemos tiempo de preguntarnos cómo; y, además, ante el esfuerzo y sacrificio que supondría, lo sustituimos por sucedáneos. Nos conformamos con una felicidad “light”, que ni es felicidad ni es nada. Sentimos hambre de encuentros en profundidad; de querer con limpieza; de poder ser transparentes con los amigos; de mostrarnos tal como somos; de paz interior, de tranquilidad familiar; de solidaridad, de… Todas esas cosas que son las que Jesús llamó Vida Eterna.

El pan de Jesús es el que nos da esa Vida Eterna. Este pan que comulgamos nos hace capaces de reproducir ese milagro de los panes y los peces que hizo Jesús. Porque este pan produce en nosotros el milagro del compartir. La comunión del cuerpo de Cristo supone comunión de vida con Jesús, entrar en su seguimiento, participar de su vida, de su opción por los más pobres, de su proyecto de fraternidad para todas las personas, supone vivir en unidad, igual que el cuerpo es uno, aunque tenga muchos miembros. Y para que esto no se nos olvide, la Iglesia nos habla de la necesidad de compartir los bienes con los más necesitados. Nadie que comulgue este pan sinceramente, puede permitir que un hermano suyo pase hambre, o no tenga lo necesario para vivir. Nadie que reciba el cuerpo de Cristo puede quedarse impasible, insensible, indiferente ante la pobreza y el sufrimiento de tantos hermanos nuestros. Eso no es cristiano.

Que esta fiesta del Corpus Christi abra nuestros corazones a la generosidad más grande; que nada nos sea indiferente; que nadie nos resulte extraño; que sepamos reconocernos y ayudarnos como hermanos; que hagamos de la vida un lugar agradable para todas las personas, que hagamos “caritas” (amor) con todos ellos, como Dios quiere. Que sepamos recordar todo lo bueno que Dios hace por nosotros, reconocer a cada persona como un hermano nuestro y compartir con ellos todos lo que tenemos.

Porque éste es el proyecto del Padre. Comer a Jesús que es pan es hacerse uno con Él, dejar que su vida corra por nuestras venas; dejarle que ore en nosotros; amar y consolar con nuestro corazón y nuestras manos; ir por los mismos caminos por donde a Él le gustaba meterse; mirar con sus ojos limpios a los hombres; experimentar con Él que las cosas no dan la felicidad y que los pobres y despojados por amor estarán más cerca de Dios y de los hombres.
​

Esto es comulgar. Ofrecernos a Él. Pero contar también con su ayuda, porque sin Mí no podéis hacer nada. Y es también una garantía de felicidad presente y futura: Todo el que tiene fe, tiene (no tendrá) vida eterna y yo lo resucitaré en el último día. Acerquémonos, pues, hasta su mesa, ofrezcámosle nuestras personas y recibamos el regalo de felicidad y vida eterna que nos tiene reservado. Vale la pena el esfuerzo.
0 Comentarios



Deja una respuesta.


    Para Donaciones u Ofrendas
    Búscanos en
    ATH Móvil -
    ​Pay a Business:
    /sanmiguelcaborojo 

    Imagen

    Dale click a la Foto

    Picture

    Visita la versión digital de el semanario
    El Visitante. 
    ​Lee y auspicia el semanario católico, es una de las maneras de educarte en la fe católica.

    ​

    Dale click a la foto luego de la flecha, para migrar al semanario.
    Imagen

    Imagen

    Canal RSS


    Archivos

    Junio 2026
    Mayo 2026
    Abril 2026
    Marzo 2026
    Febrero 2026
    Enero 2026
    Diciembre 2025
    Noviembre 2025
    Octubre 2025
    Septiembre 2025
    Agosto 2025
    Julio 2025
    Junio 2025
    Mayo 2025
    Abril 2025
    Marzo 2025
    Febrero 2025
    Diciembre 2024
    Noviembre 2024
    Septiembre 2024
    Agosto 2024
    Junio 2024
    Mayo 2024
    Abril 2024
    Marzo 2024
    Febrero 2024
    Enero 2024
    Diciembre 2023
    Noviembre 2023
    Octubre 2023
    Junio 2022
    Febrero 2022
    Enero 2022
    Octubre 2021
    Septiembre 2021
    Agosto 2021
    Julio 2021
    Junio 2021
    Mayo 2021
    Abril 2021
    Marzo 2021
    Febrero 2021
    Enero 2021
    Diciembre 2020
    Noviembre 2020
    Octubre 2020
    Septiembre 2020
    Agosto 2020
    Julio 2020
    Junio 2020
    Mayo 2020
    Abril 2020
    Marzo 2020
    Febrero 2020
    Enero 2020
    Diciembre 2019
    Noviembre 2019
    Octubre 2019
    Septiembre 2019
    Agosto 2019
    Julio 2019
    Junio 2019
    Mayo 2019
    Abril 2019
    Marzo 2019
    Febrero 2019
    Enero 2019
    Diciembre 2018
    Noviembre 2018
    Octubre 2018
    Septiembre 2018
    Agosto 2018
    Julio 2018
    Junio 2018
    Mayo 2018
    Octubre 2015
    Septiembre 2015
    Agosto 2015
    Julio 2015
    Junio 2015
    Mayo 2015
    Abril 2015
    Marzo 2015
    Febrero 2015
    Enero 2015
    Diciembre 2014
    Noviembre 2014
    Octubre 2014
    Septiembre 2014
    Agosto 2014
    Julio 2014
    Junio 2014
    Mayo 2014
    Abril 2014
    Marzo 2014
    Febrero 2014
    Enero 2014
    Diciembre 2013
    Noviembre 2013
    Octubre 2013
    Septiembre 2013
    Agosto 2013
    Julio 2013
    Junio 2013
    Mayo 2013
    Abril 2013

Con tecnología de Crea tu propio sitio web con las plantillas personalizables.